BUENAS PRÁCTICAS Y DESAFÍOS PENDIENTES EN LA EDUCACIÓN DE PERSONAS CON DISCAPACIDAD

La ADC presenta el informe “Buenas prácticas inclusivas en la educación de personas con discapacidad en la provincia de Buenos Aires y desafíos pendientes”, que documenta prácticas inclusivas orientadas a la educación de personas con discapacidad en escuelas comunes de la provincia de Buenos Aires. El informe hace hincapié en los obstáculos y las tensiones que impiden o dificultan la plena realización del derecho a la educación de las personas con discapacidad.



(Buenos Aires, 11 de mayo de 2015)
– La Asociación por los Derechos Civiles (ADC) presenta su informe “Buenas prácticas inclusivas en la educación de personas con discapacidad en la provincia de Buenos Aires y desafíos pendientes”. La publicación sistematiza los resultados de un estudio realizado por la ADC a fin de conocer y registrar experiencias educativas inclusivas en escuelas comunes de la provincia de Buenos Aires. El informe también identifica prácticas que obstaculizan el ejercicio pleno del derecho a la educación inclusiva de los alumnos con discapacidad. Este relevamiento tuvo lugar en ocho escuelas públicas de la ciudad de La Plata y estuvo a cargo de la Lic. Pilar Cobeñas, consultora independiente de la ADC.

Entre otras buenas prácticas inclusivas, se observa que las escuelas comunes relevadas en este informe:

  • tienen un equipo de gestión con la decisión política y el compromiso realde promover la inclusión de estudiantes con discapacidad;
  • desarrollan proyectos de articulación con escuelas secundarias e implementan procedimientos claros para recibir y sostener la permanencia y el egreso de estudiantes con discapacidad;
  • cuentan con al menos una persona con discapacidad entre los integrantes de los equipos docentes, directivos o de orientación escolar, o bien desarrollan actividades extracurriculares lideradas por personas con discapacidad;
  • han realizado las reformas edilicias necesarias para resultar accesibles a sus alumnos con discapacidad;
  • facilitan los apoyos que los alumnos necesitan y fomentan el trabajo colaborativo entre estudiantes, docentes de grado, profesores, maestros integradores, personal de apoyo, preceptores y demás miembros de diversos departamentos docentes.

El informe también subraya los desafíos pendientes en la educación de las personas con discapacidad y enfatiza que:

  • un prejuicio instalado considera que los estudiantes con dos o más tipos de discapacidad no pueden acceder a la escuela común ni pueden recibir plenamente una educación especial, ya que –se dice– no pueden asimilar contenidos pedagógicos (incluso hay quienes consideran que estos alumnos son “ineducables”);
  • durante toda su trayectoria educativa, se evalúa continuamente a los alumnos con discapacidad para determinar si están en condiciones de acceder (o de permanecer en) la escuela común. Esta evaluación constante “tiene como correlato la exigencia de que demuestren diariamente que son dignos y merecedores de una educación común”;
  • aún prevalecen prejuicios y actitudes discriminatorias hacia los alumnos con discapacidad entre los docentes y directivos de escuelas comunes. El informe recoge el testimonio de una alumna con discapacidad que relató cómo se refirió a ella una profesora: “Me echó de la clase y me dijo que a ella no le pagaban doble por enseñar a retrasados. […] Me dio mucha bronca. Pero la profesora es de matemática y yo no entiendo matemática, pero después esa profesora sacó carpeta y ahora tenemos otra profesora de matemática que es buena porque explica y ahora tengo 10. Tengo miedo de qué va a pasar cuando se le termine la carpeta a la otra profesora”.

En este contexto, el informe destaca que la eliminación de cualquier tipo de educación segregada en escuelas especiales y el desarrollo de una educación inclusiva que tenga como objetivo una educación común para todos y todas constituyen reclamos centrales del movimiento de personas con discapacidad. Consideramos que las buenas prácticas relevadas en el informe pueden servir como referencia para que otras escuelas y otros docentes implementen proyectos de inclusión educativa y avancen en la superación de los desafíos que todavía persisten para el pleno respeto del derecho a la educación inclusiva de los alumnos y alumnas con discapacidad.

Descargue el informe completo: Buenas practicas Educacion Inclusiva ADC- 2015

Facebook Twitter Google Digg Reddit LinkedIn Pinterest StumbleUpon Email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *